Mujeres cuidadoras, exclusión social relacionada con el transporte y el papel del transporte popular.
¿Cómo experimentan las mujeres cuidadoras la exclusión relacionada con el transporte y qué papel juega el transporte popular para responder a sus necesidades cotidianas?
La investigación combina experiencias cotidianas, prácticas operativas y respuestas institucionales; no trata la exclusión como un problema aislado de las personas usuarias.
Necesidades, experiencias, tiempos, decisiones y cargas de cuidado.
Prácticas cotidianas, adaptación del servicio y relación con la comunidad.
Regulación, inversión, formalización y narrativas sobre cómo debería funcionar el transporte.
Las mujeres negocian constantemente entre precio y velocidad. Taxis y ciclotaxis pueden resolver urgencias o acercar destinos, pero su costo limita el uso; el microbús suele aparecer como opción más asequible y disponible.
“El costo es lo único que no me gusta.”
Mueve el control para comparar la cobertura del transporte estructurado con la cobertura cuando se incorpora el transporte popular en Xochimilco.
No es únicamente una alternativa ante la falta de opciones formales: ciertas características encajan mejor con la movilidad de cuidados.
Cobertura territorial y capacidad de conectar destinos cotidianos que los modos estructurados no alcanzan.
Paradas y descensos adaptables, múltiples destinos y respuestas a cadenas de viaje no lineales.
Disponibilidad durante el día y menor incertidumbre para organizar tareas, cuidados y traslados.
La accesibilidad no se produce únicamente con infraestructura: también se sostiene con familiaridad, redes de apoyo y relaciones de confianza.
Operadores que conocen a sus pasajeras, esperan unos minutos, acercan el descenso o apoyan viajes cotidianos pueden reducir incertidumbre y mitigar parte de la exclusión basada en el miedo.
La confianza es infraestructura social; no sustituye la responsabilidad pública.
La modernización no debería borrar aquello que hace posible la movilidad cotidiana. El reto es mejorar seguridad, calidad y regulación sin perder funcionalidad, flexibilidad y frecuencia.
El transporte popular no es sólo una respuesta temporal a las fallas del sistema: en territorios periféricos es parte esencial de la accesibilidad cotidiana.